domingo, 13 de septiembre de 2009

La vuelta a casa

Hoy en el colegio los niños aprendieron sobre ausencias e injusticias; regresaron solos, ningún llanto, grito, podía apaciguar el deseo irresuelto de estar acompañados, el tiempo seguiría regulado por el trabajo. Cuando reconocían la parada estiraban el brazo, como queriendo alcanzar la lejana rama de un árbol, apretaban el timbre, bajaba saltando los escalones de la puerta trasera y caía. Mochilas coloridas; voces agudas interponiéndose con risas y cantos; miradas dulces de ojos pestañeado; movimientos de manos, de dedos pequeños, de uñas rosas, de uñas terrosas; sonidos de narices, pañuelos rayados de tela; sonrisas teñidas con jugo de naranja, dientes con chocolate; peinados despeinados, trensas, colitas, pelo suelto y el viento entrando por las ventanas. La energía de los niños emergió para contagiar los recuerdos de los adultos inocentes que viajaban en el colectivo.El colectivo se transformó en un micro escolar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario